Cuando el arte servía para explicar dioses y poder
Por qué durante siglos una imagen podía enseñar, convencer, recordar y también gobernar.
No hace falta saber de arte para empezar a disfrutarlo. Aquí conviven el nuevo recorrido semanal para aprender a mirar y un archivo lleno de historias, visitas, libretas, obras y pequeñas sorpresas acumuladas durante años.
Antes de los museos, antes de las galerías y mucho antes de que alguien hablara de “historia del arte”, ya había personas dejando imágenes en una pared. Empezamos por ahí: por la necesidad de representar, recordar, explicar o compartir algo.
Por qué durante siglos una imagen podía enseñar, convencer, recordar y también gobernar.
Una forma sencilla de entender que parecerse a la realidad nunca fue el único objetivo del arte.
Cómo la perspectiva cambió la manera de construir el espacio y también nuestra forma de mirar.
Una puerta de entrada a una de las ideas que más ayudan a disfrutar de la pintura moderna.
Años de publicaciones han dejado cuentos, visitas, cuadernos y textos que todavía merece la pena descubrir. No los escondemos: los usamos para abrir nuevas puertas dentro de la web.
Palabras, números y símbolos dejan de ser solo escritura y se convierten en imagen, ritmo y composición.
Leer en el blog →Una visita contada desde el entusiasmo de quien entra en una exposición y sale queriendo hablar de lo que ha visto.
Leer en el blog →Una pareja aparece entre líneas y gestos. Un texto breve sobre esas escenas cotidianas que parecen pequeñas hasta que alguien las mira de verdad.
Leer en el blog →Una mirada frente al espejo y una pregunta sencilla que puede resultar pícara o profundamente filosófica.
Leer en el blog →Uno de los textos narrativos del archivo: una imagen abre paso a un personaje, un viaje y una vida imaginada.
Leer en el blog →El cierre de una colección de libros que reunió caricaturas de Iñaki y las llevó más allá de la pantalla.
Leer en el blog →